domingo, 18 de septiembre de 2011

Sueño

Le necesitaba esa era la verdad. Lo hacía desde que tenía memoria. Era mi mejor amigo, después mi novio, y volvimos a pasar a ser amigos cuando yo me marche. Era una oportunidad que no podía rechazar y él lo entendió por eso me dijo:
-Vete yo te esperare por siempre.
Y así lo hice, cogí mi maleta y subí a ese avión, no sin antes darle un gran beso de despedida en su mejilla.
Ahora es el momento de volver después de tantos años. Sé que él sigue esperándome en ese aeropuerto, en la puerta con sus brazos abiertos aunque no pueda verlo. Porque aunque su alma este aquí su cuerpo no, pues está en ese traje de madera en el que lo metieron hace 3 meses sin yo saberlo.
Lo llamaba, le mandaba mensajes; pero no obtenía respuesta de ningún tipo. No sabía porque hasta que me dio por llamar a casa de tus padres. Me habían estado buscando pero no consiguieron localizarme, me dio por ir al campo como hacia contigo sin ningún medio de contacto que no fuera el pueblo a 3Km al que me dirigía para intentar comunicarme contigo.
En cuanto lo supe me volví a la ciudad para coger el primer avión hacia ti. Y ahora estoy aquí en tu habitación recordando todas las noches que dormimos juntos aquí. Tu madre me dice que tiene algo para mí, unas cartas que me escribías todos los días pero que nunca me llegaste a mandar, me dijo que querías leerlas conmigo cuando yo volviera en navidad.
En ellas me decías que me querías como amigo, que me seguías amando como amante, mi vuelta era lo único que te hacia sonreír, levantarte cada día. Lo que tú no sabias es que para mí era igual, yo también te quería como amigo y sobretodo también te amaba como amante.
Y ahora aquí delante de tu tumba recuerdo todo lo vivido y te juro que siempre te tendré presente…

De repente me despierto contigo a mi lado abrazándome, pues me ha despertado de una pesadilla en la que no dejaba de decir tu nombre.
-¿Qué paso cariño?
-Soñé que te perdía, que al final me iba y que cuando llegaba tú no estabas.
-Cariño eso no va a pasar, nunca me vas a perder, nunca me vais a perder.-Dijo poniendo su mano en mi abultado vientre de 6 meses, el bebe como repuesta pateo- Ves el está completamente de acuerdo. Anda vamos a dormir.- Dijo besándome suavemente.
Y así fue nunca más se separo de mí.
FIN

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada